El ciclón que devastó Myanmar el mes pasado obligó a muchos pacientes con tuberculosis a abandonar su tratamiento, lo que aumenta el temor de que se expandan cepas de la infección resistentes a los medicamentos, señaló el martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Myanmar registró 83.000 casos de la enfermedad altamente contagiosa en el 2006, de los cuales 6.000 fueron mortales, según las estadísticas más recientes de la agencia de salud de Naciones Unidas.
El ejército del país aislado diplomáticamente tenía reglas que impidieron inicialmente el ingreso de trabajadores de la salud extranjeros, luego de que el Ciclón Nargis impactó en la zona el 2 de mayo.
La tormenta causó la muerte de unas 134.000 personas, dejó otros 2,4 millones de damnificados y destruyó muchos centros de salud que repartían antibióticos.
La portavoz de la OMS, Fadela Chaib, indicó que expertos de la agencia de Naciones Unidas viajarían a las regiones afectadas por el ciclón esta semana, para localizar a los pacientes con tuberculosis que perdieron acceso a sus tratamientos desde la tormenta del 2 de mayo.
“Irán a los hospitales y los centros de salud, observarán los registros, mirarán cuántas personas estaban en tratamiento y luego tratarán de rastrear los pueblos y los campamentos”, dijo Chaib, quien calificó el hiato generado por la tormenta como “un problema serio”.
“La tuberculosis es una enfermedad grave. Interrumpir el curso del tratamiento de seis meses puede generar resistencia a los fármacos contra la tuberculosis”, agregó la portavoz de la OMS.
Cualquier pausa en la terapia con antibióticos puede dar a las bacterias que causan la tuberculosis la posibilidad de mutar y generar inmunidad a las medicinas estándar.
Las cepas resistentes a los medicamentos pueden hacer que los pacientes necesiten píldoras costosas y de tratamiento complejo, además de inyecciones, y algunos tipos son prácticamente intratables.
Incluso antes del azote del ciclón, el débil sistema de salud y la presencia de medicamentos falsos en todo Myanmar eran considerados posibles causantes de tuberculosis resistente a la medicación.
Si bien la OMS no confirmó casos de la condición resistente a los medicamentos en Myanmar aún, los trabajadores de Médicos Sin Fronteras informaron el año pasado casos entre birmanos que vivían en Tailandia, lo que aumenta la preocupación de que la enfermedad ya esté en acción de forma solapada.
Chaib señaló que las autoridades de Myanmar habían trabajado arduamente en los últimos años junto con la OMS para combatir la enfermedad respiratoria, que se expande a través del aire y causa anualmente la muerte de alrededor de 1,5 millones de personas en todo el mundo.
Además de rastrear a los pacientes y ayudarlos a retomar el tratamiento, el personal de la OMS desplegado en la zona birmana afectada por el ciclón también buscará mejorar los servicios de asistencia sanitaria en general de los damnificados por la tormenta.
La OMS está buscando administrar agua potable y productos sanitarios para ayudar a reducir los riesgos de enfermedades de transmisión mediante agua contaminada entre los sobrevivientes del desastre natural.
Con la temporada de monzones en camino, la agencia de Naciones Unidas indicó que también era central tomar medidas en Myanmar para prevenir la malaria y otras condiciones transmitidas por los mosquitos.
Reuters Health



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