
Indicó que otras ocho personas fueron arrestadas en Alemania, Grecia, Bélgica, Suecia, Suiza, Reino Unido y Francia en colaboración con la Policía Internacional (Interpol) y la Oficina Europea de Policía (Europol).
De acuerdo con el comunicado, las investigaciones iniciaron luego de que el 23 de mayo de 2006 fueron encontrados en el puerto de Venecia 36 ilegales escondidos en un vehículo embarcado en una nave que salió de Patrasso (Grecia).
“Las indagaciones demostraron la existencia de una compleja organización, integrada en su mayoría por ciudadanos kurdo-iraquíes, que favorecía la inmigración ilegal de sus connacionales desde Irak a varios países europeos”, señaló.
Precisó que la organización estaba dividida en células que operaban en ciudades italianas como Roma, Milán, Rimini, Ancona y Como o en otras localidades en el extranjero.
Dijo que los ilegales eran transportados en condiciones inhumanas, en barcos, camiones o incluso a pie.
Los inmigrantes partían de Irak a Turquía, para después seguir a Grecia y de ahí a Venecia u otras ciudades italianas, donde eran recibidos por otros miembros de la organización que los repartían por Europa.
Según la policía italiana, cada uno de los ilegales debía pagar entre cuatro mil y ocho mil dólares por el viaje y por una cifra superior se les daban incluso documentos falsos.
Dijo que los viajes llegaban a durar hasta 10 meses y que durante el trayecto llegaron a morir algunos de los indocumentados.
Según las fuentes, entre diciembre de 2006 y mayo pasado al menos cinco mil personas fueron introducidas en Italia por la organización.
Tras conocerse el resultado de la operación, el ministro italiano del Interior, Roberto Maroni, felicitó al jefe de la policía, Antonio Manganelli, por haber encabezado una de las “más importantes operaciones de los últimos años” contra la trata de seres humanos.
Fuente: Red Acoge



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