La operación cumple la nueva política europea, que considera el metal un activo no rentable y recomienda sustituirlo por bonos de renta fija Desde enero los fondos totales se han reducido en 2,3 millones de euros
El Banco de España retomó en el mes de julio la venta de oro con 800.000 onzas troy (una medida de peso de metales preciosos equivalente a 31,103 g. cada una), lo que se traduce en un peso de 24,8 toneladas. Esta cifra viene a significar el 8% del total de la reserva, que queda reducida a 9,1 millones de onzas troy (283 toneladas), según datos de la institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez. La reserva de oro ha pasado de los 13,4 millones de onzas troy (416,7 toneladas) a principios de año a los 9,1 millones de onzas troy, lo que se traduce en una reducción de casi el 32%, ya que la entidad ha vendido prácticamente un tercio de sus reservas en este tiempo.
Asimismo, su valor se ha visto reducido de los 6.716 millones de euros en enero de 2007 a los 4.397 millones de euros en el pasado mes de julio, casi 2,5 millones de euros menos. Las reservas totales del Banco de España también se han resentido, ya que han pasado de los 14.893 millones de euros a los 12.572, tras una pérdida de unos 2,3 millones de euros.
De marzo a mayo
Con todo, la venta de oro efectuada a lo largo del mes de julio por el Banco de España no ha sido la de mayor envergadura en lo que va de año. Entre marzo y mayo el Banco de España vendió hasta 3,5 millones de onzas troy de oro (108,8 toneladas). Estos movimientos en las reservas no han estado exentos de polémica, de forma que incluso el ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, tuvo que dar explicaciones al respecto en el pleno del Senado a principios del mes de junio, cuando afirmó que la venta de oro responde a la necesidad «mejorar las rentabilidad de los activos» del Banco de España .
En respuesta a una pregunta del Grupo Popular en el Senado, Pedro Solbes explicó que las ventas se realizaron en coordinación con el resto de los bancos nacionales europeos en virtud de un acuerdo firmado en el año 1999 y renovado durante 2004 para establecer cuotas específicas de venta, y ordenar así este proceso, provocado por la necesidad generalizada de vender oro, activo no rentable, e invertirlo en bonos de renta fija, aumentando así su rentabilidad.
En este sentido, explicó que el oro «jugó en el pasado un papel fundamental como elemento de reserva que está desapareciendo, ya que no es un activo rentable».
Fuente: http://www.diariosur.es/



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