El número de cocineros despedidos en la prisión de Lleida con el inicio del nuevo año se redujo ayer a 12 frente a los 25 anunciados inicialmente tras el acuerdo alcanzado ayer entre los sindicatos, el Centro de Iniciativas para la Reinserción (Cire), la Conselleria de Justicia y la cadena Husa, concesionaria del servicio de catering del centro penitenciario.
Los despidos obedecen a la intención del Cire, la empresa de la Generalitat especializada en reinserción de presos, de sustituir a los cocineros despedidos por presos. Se trata de un plan piloto que ensaya en Lleida para trasladar luego a otras cárceles.
De los doce cocineros despedidos, seis son eventuales y su contrato finalizó ayer, mientras que los restantes tienen contrato indefinido y se incorporarán antes de seis meses a las plantillas de las dos empresas de catering Alesa –encargada de comedores escolares– y Arcasa-Clese –que lleva el servicio en el hospital Arnau de Vilanova de Lleida–.
Del resto de trabajadores inicialmente afectados, cuatro pasarán a la plantilla del Cire y los demás seguirán en la cadena Husa, que continúa trabajando en la cafetería de la cárcel.
Según UGT, Husa indemnizará a los trabajadores fijos que despide con 45 días por año trabajado, tanto a los que pasan al Cire como a los seis que van al paro para incorporarse en seis meses a las dos empresas de catering. Si en este tiempo no se incorporaran a sus plantillas, Husa pagará una indemnización de tres mil euros a cada empleado.



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