Los jóvenes no son los únicos interesados en reclamar facilidades a las entidades bancarias. Así, que en los últimos meses se ha experimentado un repunte en la solicitud de información sobre las hipotecas inversas por parte de los mayores. Es este un producto que ha existido desde siempre como la pensión hipotecaria y que ahora cobra más fuerza que nunca.
Se trata pues de un producto cada vez más conocido y demandado por los consumidores. De esta manera, la hipoteca inversa se convierta en una importante solución para muchas personas mayores que en gran parte de las ocasiones cobran una reducida pensión, pero que poseen una vivienda en propiedad. El beneficio de este producto es claro: el cliente vive mejor y de forma más desahogada pudiendo usar el dinero obtenido para hacer frente a distintos gastos.
La filosofía de este producto es sencilla. Se hipoteca la vivienda a una determinada cantidad de años para que el cliente reciba periódicamente durante dicho tiempo depósitos monetarios obtenidos contra el valor de la vivienda, los cuales se pueden cobrar a través de transferencias, depósitos o incluso como línea de crédito. Cuando el solicitante fallece, son sus herederos quienes asumen la deuda contraída, cuyo pago deben satisfacer si quieren quedarse con la vivienda, o bien pueden venderla y pagar así la deuda con dicho dinero.



Top Comentarios