Oviedo multiplicó los establecimientos que comercializan este metal en un año.

Foto:PABLO LORENZANA
RE Nl oro cotiza al alza en tiempos de crisis. Y en Oviedo se refleja en la multiplicación de negocios dedicados a la compra del preciado metal. Si hace un par de años los establecimientos especializados en la compra y tasación de joyas apenas existían, en los últimos meses los letreros de Compro oro rotulados en tonos dorados y amarillos destacan en varias calles de la ciudad hasta el punto de que estos negocios ya rondan la decena.
Los clientes de estos establecimientos se han incrementado en los últimos meses ante la situación de recesión económica pero, en la práctica, este aumento se ha amortiguado con la apertura de nuevos locales, según apuntan los propietarios de estos negocios. La gente recurre a estos establecimientos porque ofrecen “un servicio de disponibilidad de dinero que ahora es difícil de hallar en los bancos”, comenta Miguel López Lorenzana, el responsable de Compro Oro de la calle Cervantes, que forma parte de una cadena nacional.
En algunos de estos locales sólo se dedican a la compra, aunque otros también permiten el empeño, como es el caso de la tienda de Cervantes. En estas ocasiones, son los propios clientes los que marcan el plazo para recuperar sus joyas, que suelen oscilar entre uno y tres meses. No obstante, los que venden conforman en torno al 60% de los clientes y, por tanto, aún superan a los que empeñan oro.
“En época de crisis la gente vive al día y necesita liquidez”, comenta el propietario de otro de estos negocios, en este caso con varios años de vida, que prefiere mantener su anonimato. “Si viene un gasto extraordinario para la casa no hay dinero; me refiero a pequeñas cantidades, de unos 1.000 euros como mucho, y la gente vende sus joyas”, comenta este empresario.
PERFIL DEL CLIENTE Aunque el perfil de la persona que va a vender oro para obtener ingresos de una forma rápida cada vez es más heterogéno, según el sector, en términos generales, abundan más las mujeres. “Quizás porque administran el dinero de la casa o porque su horario laboral es más flexible”, indica el propietario de uno de estos establecimientos. “Muchas veces sólo venden para financiarse pequeñas cosas, de 100 a 150 euros”, añade.
No obstante, los negocios dedicados a la compra de oro en la capital también son frecuentados por personas de edad avanzada que optan por vender sus joyas por dos motivos; bien “por temor a que les roben puesto que oyen que hay más robos en viviendas”; o porque “ven que el oro es un negocio y cuando la economía es inestable es un valor refugio, de estabilidad”, apunta Miguel López Lorenzana. La mayoría de los establecimientos funden las joyas que compran en las fundiciones de Suiza.
Fuente: La voz de Asturias



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