Las entidades tendrán que suprimir el cobro a partir de noviembre de 2009 con la creación de la zona única de pago en la UE.
Las comisiones que bancos y cajas cobran a sus clientes por las transferencias de efectivo crecieron en los primeros cinco primeros meses hasta un 8% de valor medio, según datos del Banco de España. En concreto, el aumento de este tipo de comisiones osciló entre el 4,2% y el 8% dependiendo de si las transferencias se realizan sobre distinta plaza o sobre la misma, respectivamente. El Banco de España destaca que esta diferenciación aún se mantiene, pues todavía quedan algunas entidades que aplican tarifas distintas si la cuenta donde se recibe la transferencia se encuentra o no en la misma plaza del cliente que la ordena.
Muchas de las entidades financieras lanzaron el año pasado campañas de comisiones cero y no cobran comisiones de servicio a sus clientes vinculados, en su mayor parte aquellos que tienen domiciliada su nómina con la entidad.
Las comisiones medias por transferencias sobre la propia plaza aumentaron 22 céntimos, hasta los 2,97 euros, lo que supone una subida del 8% respecto a los 2,75 que se cobraba de media a 31 de diciembre. El máximo cobrado por transferencias se mantiene estable en los 1,5 euros, mientras que la comisión mínima se ha duplicado, desde los 0,75 euros hasta los 1,5 euros.
Las comisiones de transferencias sobre distinta plaza, por su parte, subieron un 4,23% en su valor medio, hasta los 3,2 euros, mientras que el valor máximo quedó igual y el mínimo subió un 60%, desde los 1,5 euros de diciembre de 2006 hasta los 2,4 euros de mayo de 2007.
El próximo 1 de noviembre de 2009 se cumple el plazo máximo para que cada uno de los Estados Miembros de la Unión Europea (UE) haya transpuesto a sus respectivas legislaciones nacionales la nueva directiva de servicios de pago, que prohibirá el sistema español de pago único y establecerá la obligatoriedad para las entidades de cobrar sólo por el servicio que prestan. Los bancos y cajas tendrán que aplicar las denominadas comisiones share o compartidas, eliminando las comisiones interbancarias, que son el mecanismo generalizado por el que las entidades españolas se abonan entre sí los gastos generados por las transferencias.
El Banco de España ya ha expresado claramente que el resultado de aplicar la nueva normativa no puede suponer que se cobre el doble a los clientes, sino que cada entidad haga efectivo su derecho a cobrar la parte que considere oportuna por el servicio prestado. El organismo supervisor también ha mostrado su confianza en que esta nueva normativa europea junto con la Zona Única de Pagos europea (SEPA por sus siglas en inglés) suponga un abaratamiento en las transferencias de las entidades.
Fuente: http://www.laopinioncoruna.es



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