Varón, mayor de 40 años y sin empleo. Es el nuevo perfil de falso taxista que se suma a los inmigrantes latinoamericanos que ya “ejercían” esta práctica ilegal en Albacete.
La difícil situación que atraviesan las familias albaceteñas ha motivado un aumento significativo de falsos taxistas españoles.
En este sentido, Pedro Navarro del Rey, de la junta directiva de la Asociación Provincial de Taxistas, explica que “aunque esta práctica no es nueva” han detectado que en los últimos meses “hay muchos más carteles en la calle y en locales de fiesta latinoamericanos”.
Las estaciones de tren y autobús son algunas de sus paradas. “Los falsos taxistas se acercan a la gente que ven con maletas y ofrecen su servicio”, relata Pedro. Algunas prostitutas son clientes habituales. “Llevan a las chicas a los clubes ”, aclara.
Además, se dedican a realizar viajes largos al aeropuerto de Madrid, Murcia, Valencia y otras ciudades. En este campo, según explica Pedro, “no suponen una gran competencia porque con las tarifas oficiales del taxi son muy pocos los que eligen nuestro servicio para traslados tan largos”.
La mayoría de los desempleados que han visto en su vehículo particular un modo de conseguir ingresos extras se dedican a este tipo de desplazamientos de larga distancia. En las calles de Albacete se pueden encontrar carteles que rezan “se ofrece conductor serio para desplazamientos a Barajas, Murcia, Alicante”. Estos servicios rondan los 300 euros ida y vuelta en vehículos monovolumen de hasta siete pasajeros.
Al parecer, estas prácticas se repiten desde hace algunos años pero ahora han aumentado considerablemente. Desde la Asociación Provincial de Taxistas cifran el descenso de la facturación en un 30 por ciento. La competencia desleal y la crisis económica son las causas principales de que este negocio empiece a resultar menos rentable.
La competencia desleal en el sector es muy difícil de demostrar. “Trabajan con total libertad y no tienen ningún miedo porque si nosotros denunciamos algún caso, cuando los para la Guardia civil dicen que llevan a unos amigos. Es prácticamente imposible que puedan detectar el intrusismo”, explica Pedro Navarro.



Hola, la manera de detectar el intrusismo es contratando un detective y pillarlos con las manos en la masa.
Un saludo