Empresuchas

Una escuela de Nueva York enseña a ser concursante de “realities”

Escrito por RRHHDigital - Portada el Lunes, 28 de Julio del 2008 a las 12:33 am, 153 lecturas



Judy Bolton quiere sus 15 minutos de fama. Interesada en aparecer en el programa televisivo "Gran Hermano", la terapeuta de 51 años se inscribió en la nueva Escuela de Televisión Reality de Nueva York, y pasó a formar parte de un grupo creciente de personas que busca ayuda para llegar a este género televisivo.

Bolton es una de las aproximadamente 30 personas que pagó hasta 140 dólares para asistir a la segunda sesión organizada por la escuela.

"Quiero los 15 minutos de fama que todo el mundo desea", dijo a Reuters durante un descanso del curso de tres horas.

Bolton está al tanto de la ironía que significa tomar un curso para aprender a ser auténtica.

"Te dices a ti misma ‘¿Para qué necesitas eso cuando en realidad ‘reality’ significa ser uno mismo?’ ¿Por qué necesitas ir a la escuela para ser tu misma?", señala.

El profesor, actor y productor Robert Galinsky vio una brecha en el mercado e inauguró la Escuela de Televisión Reality de Nueva York después de ayudar al entrenador de animales Jorge Bendersky a prepararse para competir en el programa "The Groomer Has It" (El cuidador lo tiene), del canal Animal Planet.

Bendersky terminó en tercer lugar y ahora les da a los estudiantes de la escuela de Galinsky sus mejores 10 consejos, que incluyen aprender a maquillarse, preparar atuendos, y a alertar a las cámaras lo que planeas hacer para que no se lo pierdan.

"ELABORADO Y FORZADO"

Galinsky afirma que las críticas de que su escuela está capacitando a personas para ser ellas mismas son ingenuas.

"La televisión reality no es real, todo es forzado y está elaborado y se trata simplemente de un drama sin guión", dijo. "De modo que si piensas que estás viendo a personas auténticas actuando realmente, entonces estás muy errado", aseveró.

Galinsky les reparte "ocho mandamientos para la televisión reality" a sus alumnos, que incluyen: "Muestra confianza y no arrogancia", "di ’sí’ tan a menudo como sea posible" y "nunca digas ’soy actor’".

En programas como "Gran Hermano", donde las cámaras siguen cada movimiento de un grupo de desconocidos que vive juntos, y en espacios basados en el talento que se proponen encontrar al próximo gran cantante, modelo, diseñador, cocinero o bailarín, los ‘realities’ han producido interminables horas de éxitos transmitidas en todo el mundo en la década pasada.

La popularidad de los reality hace que los productores estén buscando más gente "común y corriente" para otros programas, dijo Paul Booth, de la agencia londinense The Casting Suite.

Después de otorgar certificados a Bolton, Powis y sus otros graduados, Galinsky los exhortó a "arriesgarse, ser genuinos, auténticos, a ser ellos mismos y a sacudir el mundo".

Su enseñanzas ya han captado el interés de compañías de producción y emisoras de cable: ellos quieren ahora crear un programa sobre su escuela de televisión reality.

Michelle Nichols

 


Categoria: ABC - Educación, internacional


No hay comentarios a “Una escuela de Nueva York enseña a ser concursante de “realities””

Ver comentario previo



* Registrate en Gravatar para asociar una imagen a nuestra dirección de e-mail de forma que esta se muestre en cualquier web o blog que tenga soporte para este sistema.
Normas:
Artículo 16 de la ley LSSICE (LEY 34/2002): Los prestadores de un servicio de intermediación consistente en albergar datos proporcionados por el destinatario de este servicio NO SERÁN RESPONSABLES por la información almacenada a petición del destinatario, siempre que: a) No tengan conocimiento efectivo de que la actividad o la información almacenada es llícita o de que lesiona bienes o derechos de un tercero susceptibles de indemnización, o b) Si lo tienen, actúen con diligencia para retirar los datos o hacer imposible el acceso a ellos. Se entenderá que el prestador de servicios tiene el conocimiento efectivo a que se refiere el párrafo a) cuando un órgano competente haya declarado la ilicitud de los datos, ordenado su retirada o que se imposibilite el acceso a los mismos, o se hubiera declarado la existencia de la lesión, y el prestador conociera la correspondiente resolución, sin perjuicio de los procedimientos de detección y retirada de contenidos que los prestadores apliquen en virtud de acuerdos voluntarios y de otros medios de conocimiento efectivo que pudieran establecerse.

Responsabilidad sobre los mensajes enviados