El objetivo se complica por la menor oferta de empleo público
Con cerca de 40.000 demandantes en las oficinas del Servicio Público Estatal de Empleo -antiguo Inem-, con la expectativa de otros 5.000 parados más cuando termine la campaña de recolección de la aceituna y con un horizonte plagado de incertidumbres por la deriva de la economía, son muchos los que se han marcado como prioridad la consecución de un puesto como servidores de lo público. Jamás antes se había detectado tanto interés por convertirse en funcionario. Y en Jaén ya llueve sobre mojado: ésta es la provincia española con mayores tasas de precariedad (en enero, por ejemplo, tan sólo el 1,2 por ciento de los contratos firmados no tenían fecha de caducidad). Centros especializados en preparación de oposiciones de Jaén han incrementado un 32 por ciento el número de alumnos inscritos en tan sólo un año. Y la cosa no queda ahí. Se prevé que la demanda aumente otro 20 por ciento a lo largo de 2009.
Es el caso de Máster D, ubicada en la Avenida de Andalucía. Su responsable de comunicación, Manuel Fandos, comenta que, en efecto, el interés por ingresar en la función pública es máximo. «El año pasado -apunta- registramos un total de 5.756 solicitudes de información, cuando el ejercicio precedente nos quedamos en 3.454». «Esto ha significado que en tan sólo doce meses hayamos pasado de 254 matriculaciones a 336», afirma Fandos, quien agrega que el perfil más frecuente de los que llegan hasta la academia «se corresponde con el de un joven de entre 28 y 30 años, fundamentalmente mujer, y que en el 80 por ciento de los casos o acaba de quedarse sin trabajo o teme perderlo en el corto plazo». Respecto al nivel formativo, prevalecen los que tienen estudios medios, «aunque en 2008 se aprecia un repunte del 37 por ciento en las personas con titulación universitaria». Fandos también explica que «como consecuencia de la mala coyuntura, hay mucha gente que busca soluciones inmediatas, unas urgencias que contrastan con el tiempo preciso para presentarse a las pruebas con totales garantías, un año».
Una tarea difícil
La tarea no es fácil. Normalmente son muchísimos comensales para un pastel demasiado pequeño. Y este 2009 el propósito es todavía un poco más complicado. Se prevé que la oferta de empleo, que todavía se está negociando tanto en el ámbito estatal como en el autonómico, se reduzca de forma considerable, por lo que las posibilidades se reducen todavía un poquito más. Es el caso de la administración de Justicia, que ha sacado 333 plazas frente a las 590 de la convocatoria anterior (de 2008 y 2007). Huelga decir la carencia de medios humanos que existen en los juzgados, tal y como se puso de manifiesto en el último informe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que incidía en la necesidad de 1.700 incorporaciones más.
El presidente del sindicato funcionarial CSI-CSIF en Jaén, Joaquín Álvarez, señala que «es una aspiración legítima de cualquier ser humano el intentar buscar algo de seguridad en situaciones tan complicadas como la actual». «Es cierto que este estatus ofrece ahora más garantías que el sector privado, pero sería un error pensar que ello implica una acomodación; se deben ejercer las funciones con el mismo rigor y eficacia porque existen regímenes disciplinarios de obligado cumplimiento y que pueden acarrear importantes sanciones». Para Joaquín Álvarez, la clave del futuro pasa por erradicar la altísima eventualidad del mercado laboral de Jaén, «lo que sólo es factible con una mayor sensibilidad de los empresarios, que deben ser conscientes de que proporcionar estabilidad a la plantilla termina repercutiendo de forma positiva en la productividad».
Fuente:
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