Vodafone juega con sus usuarios profesionales cargándoles facturas con costes disparatados amparándose en errores inexplicables a la hora de tarificar las llamadas. Si un usuario tiene un número fijo y otro móvil, las llamadas del número fijo se cobrarán “por error” a la tarifa del número móvil, encontrándose al cabo del mes con una factura diez veces más alta de lo esperado. Si uno se pone en contacto con el departamento de facturación, le dirán que tiene razón, que proceden a la rectificación, y luego, al mes siguiente, se encontrará con otra factura desorbitada. Si vuelve a llamar, ahora le dirán, como es mi caso, que no saben NADA, que llame el lunes. A conocidos míos les han hecho la misma jugada. Como estrategia en tiempo de crisis para conseguir liquidez, no está mal, pero a medio plazo va a resultar corrosiva. Luego le echarán la culpa al coste de la contratación y las pensiones…
Alberto Cantudo



Vodafone inicia una campaña de estafas masivas